¡¡Bienvenido/a, mi queridísimo lector a la hora que sea que estés leyendo!!
Como cada lunes, y para quien me lea, vengo cargada de ideas
que necesito vomitar.
Y es que, aunque parezca una tontería, esta red social te
ayuda a ver y analizar la cotidianidad para conseguir de cada momento un tema
que publicar. Según como quieras ejecutarlo siempre te abre las puertas a la
reflexión propia, a la organización del pensamiento y la búsqueda de la mejor
forma de expresar algo con sencillez, sin discriminar en lectores.
Y precisamente hoy voy a hablar de algo tan sencillo como es “hablar”
y que “te oigan”, me refiero al movimiento social.
El pasado sábado tuve la oportunidad de asistir a una manifestación
pacífica en la que participé como miembro del colectivo de marea naranja acompañando
a otros colectivos y partidos políticos.
A mi juicio, y aseguro que para el de otras personas, la
mayor unión de la sociedad se expresa en actos como este, en el que ante un
descontento la gente sale a la calle a hacer ruido, siendo algo que me parece
muy propio para el momento que estamos viviendo. Pero también creo que no
debería de ser motivo de protesta únicamente por parte de los colectivos
afectados por las medidas políticas actuales o por partidos contrarios, si no,
que toda la población, debería echarse a la calle, porque el que más o el que
menos, se ha visto afectado en algo, a no ser que no lo aprecie o que realmente
su situación sea mejor. Pero no soy quién para obligar, de hecho, no voy a dar
ejemplo, así que respeto a quienes no deciden participar en estos actos.
Pero al igual que respeto al que “no se mueve” no veo esta
actitud por “sus partes”, y con esto me refiero a algunos de los seguidores de “La
Voz de Almería” que expresaron sus ideas en la noticia que reflejaba lo que
venimos hablando.
En realidad, me entristece que haya quienes consideren que
esto no sirve para nada o que son unos perros flautas pidiendo trabajo en lo
público o prestaciones “al por mayor”.
Al final ha pasado, como ya dije en anteriores publicaciones,
que la política ha generados sociedades pasivas, en las que eches lo que eches
siempre habrá un “podría ser peor”. O incluso los medios te muestran imágenes o
videos de otros países para que te sientas sumamente privilegiado de vivir
donde vives, y con esto, podemos hablar de Venezuela que está muy de moda, por
ejemplo.
Y ya para finalizar, quiero decir que además de cantar, bailar
y mover globos, se van creando vínculos con los que, antes de conocer, ya
sabes que compartes algo. Y los que ya conoces se van fortaleciendo porque son
ocasiones para hablar, y en entre cosas, de esa gran final de Champions que
hubo.